Un espacio para hacer entender a los demás mi forma de ver la vida. Siempre he pensado que aquel proverbio que hace muchos años leí en un libro de filosofía oriental es la segunda verdad. "Quien se sube en un tigre, no puede bajar de él cuando quiere". ¿Cuál es la primera?
164/98 55 💚 96,9 K - 8 horas 💤 (10,30 PM del día 6) Día 7 95,8 K (08,00 AM) Glucosa 96 mg/dl (02,00 PM)
Tercer día cumplido. Las sensaciones son cada vez mejores y eso conlleva una gran satisfacción. Me está costando menos que la otra vez. Los tres primeros días del año pasado fueron los más duros del proceso, que por aquel entonces era nuevo y desconocido para mí.
Agua y 200 mililitros de un zumo de piña con un valor energético de 46 kcal. ha sido todo lo ingerido. La tensión sigue fuera de lo normal, es más, la alta se ha disparado, pero no existe dolor de cabeza ni malestar alguno. No me preocupa en absoluto.
Los bocadillos que Jorge y Juanan se comieron, garantizo están espectaculares. Chistorra con queso y tomate natural y Lomo con queso. El Templo de Baco Es un sitio al que vamos de vez en cuando a comer además de tomar café muchos días. Me senté al lado de ellos y me tomé una manzanilla. No existe ninguna necesidad ni ansiedad, respecto de mirar mientras comen.
Por la mañana del día 7 y después de dormir aproximadamente ocho horas del tirón, El peso perdido acumulado es de más de 4 kilos si partimos de los cien, en los que me he estado manteniendo estos dos meses atrás.
Los datos después de 48 horas son claros. La presión diastólica, que sin medicación de ningún tipo se situaría en 110, ha bajado a 95. Las pulsaciones siguen siendo pacíficas y he dormido casi 12 horas. No había una noche así desde hace un año, en el tiempo que estuve los 28 días sin comer.
El peso, como es normal, irá rebajándose en un kilo cada 24 horas, a lo largo de estos diez o doce primeros días.
He prescindido del zumo de pomelo y el agua que he bebido ha sido en forma de manzanilla dulce natural. El hecho de ser domingo, implica más tiempo de ocio y relax, que en este caso conduce a beber más por ese mal llamado aburrimiento.
No he hecho ningún desgaste físico. No he sentido ninguna tentación y me siento más fuerte y a cada hora que pasa, más vital.
El cuerpo se va ajustando en este periodo de renovación, aunque todavía es muy pronto.
Las primeras veinticuatro horas han pasado sin ningún esfuerzo. El proceso para reunir fuerzas y de control mental se realizó aproximadamente, entre las dos y las tres de la tarde y en estos momentos se cumple el primer día de ayuno total La tensión arterial esta lejos de sus límites normales.
Esto es debido a que hoy, hace siete días que dejé la medicación. La presión de la sangre se regulará por si misma en las próximas horas, colocándose en 120/80.
Las pulsaciones por minuto son más bajas de lo normal. Poder desconectar el cerebro de algunas de sus funciones implica más tranquilidad y un poquito más de paz, en todos los sentidos. El hambre es totalmente inexistente en este momento.
El ciclo intestinal sigue su curso y todavía, es evidente tiene que seguira trabajando en estos dos o tres primeros días. Eso implica, que esta noche no dormiré como lo espero hacer dentro de 72 horas, pero es probable que lo haga mejor que estos días atrás. Novedad: La realidad ha sido otra. Doce horas de sueño del tirón. 12:25 PM
Hace ahora exactamente un año, realicé un proceso de limpieza de mi organismo, basado en un principio muy básico. Se trataba de no comer absolutamente nada durante un espacio de tiempo importante. En aquel momento aguanté veintiocho días, que una vez transcurridos, me dieron a entender que lo que llevaba tiempo estudiando y que tanto me habían recomendado, era cierto y daba sus frutos.
Ni que decir tiene, que en lo que respecta a la bajada de peso y simplemente por el hecho de no comer, los cambios son espectaculares. Empecé el proceso en 104 kilos, y al terminar, la báscula me decía que solamente pesaba 87.
Pero, ¿fue ese el verdadero motivo por el cual decidí afrontar esa supuesta locura? En parte si, pero en otro sentido, rotundamente no.
Mi familia, amigos y gente cercana se pregunta el porqué de mi actitud en relación a lo que desde fuera puede suponer un simple y rápido método que solo es capaz de hacer un tonto. Visto así, es normal entender que al faltar datos, solamente la idea de un planteamiento que pasa por no comer nada, se valore como una actividad de riesgo digna como digo, de cualquier imbécil, que no sabe lo que hace. Pero no es así.
A lo largo de mi vida he sufrido varios accidentes y he sido una persona que ha vivido diversos percances de los que sin poder decir que salí ileso, si es cierto que salvé la vida. Además, cosas de la evolución y del perfeccionamiento de la especie, nací con una lesión en la columna, que con los años y aunque me quejo lo justo, me tiene demasiado incapacitado y es grave, hasta el punto que las imágenes radiológicas que determinan el alcance de la misma, son incompatibles con mi posibilidad actual de sentarme, levantarme por mi solo o simplemente andar de la puerta de mi casa al bar de al lado. Según parece, no hay mayor explicación, que los funcionales nervios que todavía mantengo, han buscado un sitio para salir y realizan parte de su trabajo.
No hace falta ser muy listo para entender que me sustento a base de química y entre etoricoxib, diazepam y oxicodona , además de otras medicaciones para paliar los daños que generan los fármacos mencionados, soy, nunca mejor dicho, bastante feliz.
Después de explicar todo esto, la primera pregunta que le viene a cualquiera a la cabeza, es: ¿Y por qué no te intervienen quirúrjicamente? La respuesta fácil: La operación implica desmontar mi columna vertebral, retirando del orden de siete u ocho vertebras, para sustituirlas por un sistema fijo de algún material que me mantenga erguido y a su vez, proteja la médula espinal. ¿Se puede hacer ? Si. Se puede hacer a costa de que incluso saliendo todo a la perfección, esa fijación de la parte inferior de la espalda, implicaría pasarse la vida en un permanente entrar y salir de quirófanos, para atacar el desgaste que produciría en el resto de la espalda, dicha fijación.
En este sentido, el peso es muy importante y dada mi también incapacitada voluntad para perderlo de una manera más sistemática y que cualquier deporte que intentara practicar se convertiría en uno de riesgo, es fácil entender que una perdida de 20 o 25 kilos de peso en un corto espacio de tiempo, me viene al pelo.
Por otra parte, esta la cabeza. Y me refiero a la cabeza como la unidad central de proceso que controla nuestro cuerpo y que, ni que decir tiene necesita de esos cuidados especiales, que muchas veces no le procuramos.
No es una cosa que las personas tengamos presente de manera constante. Pero hay que saber, que la capacidad de nuestro cerebro es limitada (demasiado en algunos casos) y que no se puede dedicar a hacer cien cosas a la vez. De esta manera, ¿Qué pasaría si le descargáramos de trabajo? Y la siguiente pregunta: ¿Cuánto tiempo y esfuerzo, dedica nuestro cerebro a controlar el sistema digestivo o excretor? Entonces: ¿Y si lo evitamos?
El año pasado descubrí que al estar sin comer absolutamente nada, se curan enfermedades. Dicho así, parece una burrada, pero nada más lejos que eso. En mi caso, haber estado casi un mes sin comer, ha implicado que el asma intrínseca y los episodios alérgicos que no me dejaban vivir con normalidad, hayan desaparecido.
En el caso de la hipertensión, tengo que explicar, que debido a la medicación actual, es normal encontrar mis niveles en 180 de máxima y 110 de mínima. En este momento estoy sometido a una medicación que ha sido doblada en tres ocasiones para conseguir unos niveles que me mantengan fuera de riesgo. Así que con ayuda de Amlodipino y Olmesartan, me mantengo en unos ratios máximos de 130/85. Dejar de comer, es sinónimo de renunciar a cualquier medicación y esperar que el cuerpo se regule solo. El año pasado, mi tensión arterial bajó a una constante de 120/80 sin tomar ninguna medicación para ello.
¿Dónde esta el truco? ¿Qué pasa con ese hambre que nos hace incapaces de sostener una dieta? Para dejar de comer, hay que ser constante y prudente. Es decir, que no injerir ningún alimento sin haberse preparado para ello, es como tratar de tirarse de un avión a 4000 metros sin paracaídas y pretender seguir vivo, después de aterrizar.
Se necesita una fuerza especial que hace que nuestro estómago se desconecte de nuestro cerebro. De esta manera, el segundo no le pedirá nada al primero y así irán pasando los días. ¡Claro que, dependiendo del ciclo intestinal de cada uno, no iremos al baño en tres o cuatro días! De eso se trataba. De no ocuparnos de esas cosas y de concentrar nuestra potencia mental en todo lo demás. ¿Y hambre? Eliminada.
Calculo que nuestro cerebro gasta el 80 % de su capacidad en controlar nuestro cuerpo. Así, que hagámoselo más fácil y quitémosle ese trabajo. Tendremos tiempo de pensar.
El día 4 de Marzo, empieza el juego. Pretendo estar 60 días sin comer absolutamente nada. No pretendo demostrar nada a nadie. Simplemente quiero conseguir encontrar cosas que están dentro de mí y que hace tiempo que no veo o que entiendo he perdido la capacidad mental, la constancia y la fuerza para entender.
En estos momentos mi tensión esta controlada bajo medicación. Mi peso supera en un 30 % el ideal y mi cabeza esta muy cansada. ¿Qué pasará a partir del próximo día 4? Lo iremos viendo.
La historia se escribe de muchas maneras y sin lugar a dudas
es el concepto más volátil y maleable que nos podemos echar a la cara. Vivir,
sentir y después, exponer una verdad, puede convertirse en la mayor mentira.
Generalizar es desvirtuar y entrar en detalles, es en la mayoría de los casos
no describir la realidad. Pero, ¿Cómo podríamos conseguir contar las cosas de
la manera más objetiva posible? ¿Con música?
En estos momentos, tengo cientos de pinos delante y es
curioso que no veo dos que más allá del color, tengan algún parecido y eso sin poner en duda que todos ellos pertenezcan a la misma especie. A lo mejor
en el fondo y siendo tan diferentes, todas las personas tenemos en común más
de lo que nos parece. Recuerdos de la infancia, adolescencia como proceso a una
madurez, aciertos, errores, alegrías, desengaños, huesos rotos, vejez y muerte,
sin contar ese detalle que a veces se nos lleva por delante y nos pasa a la
siguiente vida, con la esperanza de que sea mejor que esta.
Jonny Cash murió siendo el músico más influyente de la historia
y después de vender más de cien millones de discos, hizo una cosa que en ese momento
parecía imposible. Rubin le convenció para que seis meses antes de morir,
grabara la canción más triste que podamos imaginar. Hurt
Hacerse daño para sentirse vivo, solo significa que estamos en los
últimos días de nuestra vida.
¿Hay alguien más romántico que Phil Collins? ¡Pobre hombre!
En 1980 fue abandonado por Andrea y esa ruptura le debió de generar mucho
dolor, a través del cual fue capaz de hacer aquel tema en el que sabiendo que
lo que había hecho era imperdonable, suplicaba una oportunidad. Agains All Odds
Tener un problema personal con Phil Collins que me hace encontrar mejores versiones.
¿Cuál es la canción más triste, que a la vez más nos anima a
vivir? ¿Verdad que la respuesta no es muy difícil? Ya sea por ahorcamiento, con
pesticidas o por medio del uso de armas de fuego, son casi cinco mil personas las
que se suicidan en nuestro país al año. Un dato que se multiplica por tres en
lo que a toda Europa se refiere. Escuchar a Michel Stipe, da que pensar y, ¿Por
qué no, a cualquiera de nosotros nos podría hacer falta tenerle cerca algún día? Si se
hubiera dado más prisa, podría haber salvado a Kurt Cobain. Everybody Hurts
Pero, ¿qué hacer cuando los días son eternos y las noches solo nuestras?
¿Y la canción más engañosa de todos los tiempos? Escrita por
Bob Thiele, tras una preciosa melodía, solo encubría los peores sesenta. El racismo
y las diferencias sociales dentro de un nefasto clima político, boicotearon
automáticamente lo que hoy en día es un clásico entre los clásicos y que aunque
parezca mentira, no se hizo famosa hasta Good Morning Vietnam. When a Wonderful World
Y Así sucesivamente, canción tras canción podríamos contar
de la manera más concisa y veraz, lo que pasa a nuestro alrededor, para que
luego cada uno encaje sus vivencias como le venga en gana. De esta manera, la
subjetividad queda totalmente excluida.
¿Cómo es posible hacer algo tan bonito de la muerte de tu
hijo? Tears in heaven Probablemente no quede ninguna otra cosa que hacer, aunque probablemente Clapton sepa que las lágrimas que más joden son las que derramamos cuando nadie nos ve.
Arzadous ha sido el
triunfador de los Vicious Music Awards,
al recoger el premio al Mejor Artista
Hardstyle 2016.
En una gala celebrada en el Teatro Kapital de Madrid, Abel
Valcarcel Millán ha recogido un merecido premio que le pone en el lugar que
merece. Un evento al que asistieron los más importantes managers,
productores, promotores y medios de comunicación de la industria que genera la
música electrónica en nuestro país, Arzadous ha salido reconocido como el mejor
artista.
Los Vicious Music Awards se dividen en 29 categorías en las que el
jurado valora, Hoteles, Clubs, Discotecas y Fiestas, para terminar consagrando
a los números uno como Mejor DJ, Productor, Artista Audiovisual, Artista
Revelación o Mejor Sello Discográfico, pero sin duda alguna, para muchos el
premio más importante es el que se otorga al Mejor Artista.
Ante más de mil representantes del mundo de la música
electrónica, Abel ha vuelto a demostrar que es el número uno de este país y más, cuando tuvo que compartir nominación con monstruos de la talla de Dani BPM, The Beast Project, Vicente One More Time y Yeyo.
Una vez más, Arzadous pone a
Torrejón de Ardoz en la cúpula de este género de musical, un Hardstyle que
sigue avanzando en popularidad por muchos países. En la fotografía tomada la noche del 25 de Enero, Abel posa con Salvi. Cristina y él, como todo el mundo sabe, son los padres a los que Abel les debe mucho de lo que hoy en día es. Desde aquí os mando un abrazo a los tres. Orgulloso de vosotros.
En ningún momento de la historia, parece quedar más clara,
la razón que llevaba Bernardo en aquel cantar que escribió en la calle de la
Parra, en el que decía que los locos son los de fuera, comparando a los
enfermos de un manicomio con la población “normal”.
En estos días se cumplen varios aniversarios que nos
recuerdan la capacidad del ser humano en cuanto a hacer daño se refiere. Veintidós
años del tiro en la nuca a Gregorio
Ordoñez, diecisiete del atentado que se llevó la vida del Teniente Coronel
Blanco o los cuarenta de los asesinatos de atocha, son ejemplo suficientes para
poder comparar aquellos tiempos con los de ahora y ver que, las fuerzas de
seguridad y servicios de inteligencia de este país, son capaces de erradicar el
terrorismo en cualquiera de sus vertientes. Hay cosas que ya no pasan.
Volviendo a estos días, es raro en el que no hay algún “detalle”
que indica que hay un tipo de terrorismo que tiene como base el odio y que por
mi parte, no veo la manera de terminar con él.
El domingo por la noche, una chica fue literalmente apaleada
en Murcia por un grupo de encapuchados de extrema izquierda. Al parecer, todo
vino porque la víctima de 20 años llevaba una pulsera con la banderita del país
en el que había nacido. Añadir que ya son siete los detenidos, entre los que se encuentra Alejandro Espín Sogo, candidato en la lista por Ganar Cehegín, la marca blanca de IU en las municipales de 2015 en esta localidad, cercana a la ciudad de Murcia.
Independientemente de los detalles de esa agresión, la que
yo consideraría un delito de odio elevado por definición a terrorismo y
equiparable al linchamiento sufrido por la guardia civil en Alsasua hace unas
semanas, cada día estoy más convencido que tenemos un problema que viene dado
por que vivimos en una sociedad llena de tontos.
Entender que hoy en día existen la izquierda o derecha como
bandos enfrentados, mantener gobiernos independentistas en alguna de las
comunidades españolas o levantarse cada día con un Ahora Madrid, dirigiendo los
designios del ayuntamiento de la capital, siendo estos algunos de los cientos
de ejemplos que podríamos poner, solo da a entender que en este país hemos
perdido el rumbo del civismo, toda la educación y sobre todo lo que es más
grave, no nos preocupamos ni lo más mínimo de las generaciones venideras.
Vivimos al lado de una chusma de asociaciones feministas que
solo alzan su voz en función del color político de la víctima, que nada tiene
que decir en relación a la brutal agresión sobre la chica de Murcia y sin ser
la primera vez que esconden la cabeza, todo queda pequeño al lado de la idea
que Pablo Iglesias ha puesto hoy sobre la mesa.
Este individuo, junto a Monedero y Echenique, proponen que
los niños que hayan superado los 14 años de antigüedad sobre la tierra, puedan
ser miembros de la asamblea ciudadana de Podemos. Es curioso el nombre del
documento que recoge esa medida, y es que “Mandar Obedeciendo” es un título que
me recuerda a esos países menos evolucionados en el que el secuestro de menores
de entre diez y doce años está a la orden del día, con el único objetivo de conseguir
niños soldado que pagados con alcohol y prostitutas, nutren los ejércitos de
muchas dictaduras territoriales. No voy a entrar en los detalles de cuál es el
modelo de prostitución local en esas zonas.
A buen entendedor con pocas palabras bastan, pero quizás
solo una sea capaz de describir la enfermedad que vive actualmente la sociedad.
La esclerosis lateral
amiotrófica (ELA) es una enfermedad del sistema nervioso central, caracterizada
por una degeneración progresiva de las neuronas motoras en la corteza cerebral
(neuronas motoras superiores), tronco del encéfalo y médula espinal (neuronas
motoras inferiores). La consecuencia es una debilidad muscular que puede
avanzar hasta la parálisis, extendiéndose de unas regiones corporales a otras.
Amenaza la autonomía motora, la comunicación oral, la deglución y la
respiración, aunque se mantienen intactos los sentidos, el intelecto y los
músculos de los ojos. El paciente necesita cada vez más ayuda para realizar las
actividades de la vida diaria, volviéndose más dependiente.
El sábado 14 de
enero, el Club Deportivo Parque de Cataluña Torrejón de Ardoz, abrió sus
puertas a un torneo mixto de pádel que tenía como fin, aportar un granito de
arena en la lucha contra la ELA.
Un frio día en el que
a través de la cuota de inscripción de las 20 parejas participantes y una rifa
de productos aportados por patrocinadores, se consiguieron recaudar casi 1000
euros, que fueron entregados por Miguel Ángel Blanco, Presidente de nuestro
maravilloso club, a Adriana Guevara, en representación de adEla, Asociación
Española que lucha contra esta terrible enfermedad.
A dicho evento acudió
el Ayuntamiento de la ciudad, con la mejor representación posible,
personalizada en Jose Miguel Martín Criado y Rubén Martínez, Concejal de
Deportes y Concejal de Bienestar, Cultura e Inmigración, respectivamente.
En el aspecto
deportivo hay que destacar a Javier Pérez Acosta y Marta Cayuela, que ganaron
en la final a la pareja formada por Dani Ramos y Ana Herranz y en el cuadro de
consolación fueron Carlos Santaella y Ana Muinelo, los que contra pronóstico,
ganaron a Maika Rincón y Juan Antonio Balsalobre.
Alicia, Maite, Depa y
Alex, forman parte de la comisión de pádel de este club. Sin esa comisión, nada
de esto hubiera sido posible. Es a su dedicación, a la que debemos el haberlo
pasado bien, a la vez que pudimos contribuir a esta gran causa. De parte de
todos, ¡Gracias!
También quiero
acordarme de Patricia, Raúl y José. Ellos son los gerentes del Restaurante de
nuestro club. Ese sitio donde algunos pasamos tantas horas y donde Tomás y
Verónica, nos aguantan más de lo que debieran. Ellos se hicieron cargo de dar
de comer a todos los participantes y acompañantes, así como de la cena de
despedida que con la que se atendió a las autoridades, asociación, comisión,
presidencia del club y todos los que se quisieron quedar.
Solo me falta animar
a todo el mundo a realizar este tipo de eventos, que tanto ayudan a personas que
lo necesitan, recordando que en cualquier momento, seguramente seremos nosotros
los que estemos del ese lado.
... instada a tener relaciones sexuales con la promesa de una pronta liberación; obligada a desvestirme, acariciada en los pechos y amenazada de recibir las visitas nocturnas del interrogador; golpes de electricidad en la espalda, vagina y ano; uñas de las manos y pies fueron arrancadas; golpeada en varias ocasiones con bastones de plástico y con culatas de rifles en el cuello; simulacro de fusilamiento, no me mataron pero debí escuchar como las balas silbaban a mi alrededor; obligada a tomar e ingerir medicinas; inyectada en la vena con pentotal, bajo la advertencia que sería hipnotizada como único medio de declarar la verdad; colocada en el suelo con las piernas abiertas, ratones y arañas fueron introducidas en la vagina y ano, sentía que era mordida, despertaba en mi propia sangre; se obligó a dos médicos prisioneros a sostener relaciones sexuales conmigo, ambos se negaron, los tres fuimos golpeados simultáneamente; conducida a lugares donde era violada incontables y repetidas veces, ocasiones en que debía tragarme el semen o era rociada con sus eyaculaciones en la cara o resto del cuerpo; obligada a comer excrementos mientras era golpeada y pateada en el cuello, cabeza y cintura; recibí innumerables golpes de electricidad...
INFORME DE LA COMISIÓN NACIONAL SOBRE PRISIÓN POLÍTICA Y TORTURA, Y RESPUESTAS INSTITUCIONALES (Chile 2005)
Por unas cosas u otras, estoy acostumbrado a leer
textos que harían vomitar a
cualquiera. Y aunque uno se cree que después de asistir a ciertos informes en
los que se describen con el mayor detalle, las torturas que la increíble mente
del ser humano puede llegar a realizar, hay días que un simple artículo en El
Mundo, puede hacer que se te vuelva a retorcer el alma.
¿Sabemos que una de cada veinte mujeres
europeas ha sido violada? Es estremecedor pensar que cada ocho horas se produce
un delito de este tipo en España y que la mayoría se dan en Cataluña. Así
también, hay que conocer el dato que dice, que ocho de cada diez agresiones
sexuales provienen del entorno cercano a la víctima.
Ahora traslademos este tema a las universidades
españolas. Y lo primero que hay que hacer, es leer el artículo del El Mundo,
que Borja Rodrigo nos ha dejado a través de un estudio que arroja algunos
datos.
El 62 % de los alumnos admite ha sido víctima o
testigo de situaciones de violencia machista. Y lo más increíble de todo, que
deja al personal docente al nivel más rastrero que nos podamos imaginar, es que
en uno de cada cuatro casos son ellos quien según escribe Borja, perpetran
estos abusos.
La Universidad Española es un Cortijo donde
solo funciona el Enchufe y el Nepotismo.
Esa frase no es mía, pero creo que somos muchos
los que tenemos ese sentimiento y más después de ver lo que se está haciendo
con las mujeres en el entorno de las universidades españolas.
De todos es conocido que no tenemos ninguna
universidad entre las 100 mejores del mundo y solo una entre las primeras 200. Según
Enric Canela, vicerrector de Política Científica de la Universidad de Barcelona,
esto es atribuible a un único problema de recursos económicos.
Por otra parte, los escándalos universitarios están
a la orden del día y así tenemos a catedráticos condenados por abusos sexuales,
véase el caso de Santiago Romero en la Universidad de Sevilla o sin ir más
lejos y en otro ámbito, al mismísimo Fernando Suarez, Rector de la Universidad
Juan Carlos I, acusado de reproducir textos como propios, sin citar las
fuentes, lo que supone un delito de plagio, mucho más grave de lo que al profano
le pueda parecer.
Con todo esto, no trato ni mucho menos de
cuestionar la capacidad de nadie y quizás todo sea culpa de la clase política,
pero si hemos sido capaces de conseguir tener la mejor policía del mundo, los mejores
científicos y muchos de los más famosos deportistas ¿Quién nos dice que
nuestros docentes no sean también los mejores? A lo mejor solo se trata de
aplicar el porcentaje del que se habla y decir que la cuarta parte de la población
española está compuesta, por verdaderos hijos de puta. Aunque a mí ese número
se me hace demasiado corto.
Hace más de una década que conozco a Fernando y después de tantos años, tengo que confesar que todavía, incluso cuando le he dejado claro en numerosas ocasiones, que solo me gana a correr, jamás nos vimos personalmente.
Pasa el tiempo y hay cosas que empiezan a ser posibles. Sin tardar mucho, en enero, llegará ese momento en el que dos personas, que desde ámbitos muy diferentes pero en contacto permanente, han luchado por lo mismo, se darán un abrazo y por fin se conocerán personalmente.
Habrán sido cientos de veces las que nos hayamos comunicado por teléfono o por sms. Hoy en día es raro, que quitando algún rato, no lo hagamos por whatspp, y los dos sabemos que la confianza que hemos forjado en estos años, siempre mantendrá esta relación. Una relación en la que garantizo, ha habido de todo y de la que, por supuesto no queda ningún rastro.
Fernando dice que hacer periodismo es salir a la calle, mirar y escuchar, para más tarde contar lo mejor que sepas, todo lo que a la gente le pueda interesar. Y tengo que hacer un apunte sobre esa manera de pensar, ya que en muchas ocasiones, para ser el periodista mejor informado de este país y que más rápido se enteraba de las cosas, no le hacía salir de casa.
Alguna vez me he llegado a enfadar con él, porque siendo como digo, de las personas que más sabe y mejor cuenta las cosas, nunca públicamente dio su opinión personal. Me decía, que un periodista solo tiene que informar de lo que sabe, sacando las mínimas conclusiones.
Hoy ha escrito un libro. No cualquier libro. Un libro que cuenta lo que ha sucedido a nivel político en el último año. El Año que vivimos sin gobierno, es un necesario manual de historia, que desde la pasión, cuenta todo lo que ha pasado en este tiempo en el que muchos, al igual que Fernando, seguimos pensando que la política es un servicio público y que es necesario vigilar a los poderosos.
El Año que vivimos sin gobierno, es la historia del periodo más convulso de la Transición. Un tiempo que es parte de este país y que profundiza en detalles que no se han hecho públicos hasta este momento.
Mariano Rajoy ha llegado a la Moncloa, pero ¿Por qué no es Pedro Sánchez el actual Presidente del Gobierno? Solo puedo adelantar, que ha estado más cerca de lo que el mismo sabe y también ha que decir que no se, si en un sentimiento más prepotente que otra cosa, a través de su famosa frase, nos vemos en La Moncloa, Begoña, estaba totalmente segura de que iba a ocupar esas estancias.
El libro arranca en noviembre de 2015 y recorre todo el tiempo que pasa, hasta que Mariano es investido presidente del Gobierno. Son diez capítulos que relatan las verdaderas conversaciones que el actual presidente tuvo con Pablo Iglesias y habla del porqué de la crisis provocada en la Casa Real, cuando Rajoy desisitió de formar gobierno. Gobierno Frankenstein, intento de pactos, CNI, etc... son temas que hacen por si solos importante a Fernando y a su libro, aunque yo me quedo don aquel histórico Comité Federal que el 1 de Octubre acabó para siempre o al menos algunos así lo piensan, con Pedro Sánchez.
¿Y qué más decir de Fernando? Diez años y Jefe de Información en el Confidencial Digital, Doctor en periodismo y tertuliano de los que merecen la pena, triatleta, conferenciante y alguna cosa más, pero sobre todo un buen tío de los pies a la cabeza, que aunque no lo ha leído todo, está muy cerca de cumplir mi profecía y terminar siendo la segunda persona de este país, que más sabe de la banda terrorista ETA. ¿Quién será el primero?
Hay que terminar de apadrinar este libro que de cualquier manera veremos en las estanterías del Corte Ingles o la FNAC en breve. Pero hasta para eso, Fernando Valls hace bueno la cita de Doménico Estrada, esa que dice que La Humildad es como un pegamento. A ver si se me pega algo a mí.