miércoles, 24 de mayo de 2017

Buyo. Mi Vida en una Parada

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Por fin y después de siete meses ha llegado el final del proceso y la imprenta nos ha entregado la primera edición al completo de Buyo. Mi Vida en una Parada.

¡Ahora empieza lo mejor! Un tiempo que estará saturado de presentaciones con las que este libro recorrerá el país para ponerse al alcance de cualquiera que le apetezca leer la biografía de uno de lo mejores porteros de la historia.

Ante este escenario y antes de que empiece todo, ha llegado el momento de explicar varias cosas sobre las que el editor o el mismísimo protagonista del libro, nunca hablaran.

Este es un proyecto que nace un mes de octubre de 2016, después de convencer a Buyo para que se pusiera en nuestras manos. Curiosamente no costó mucho hacerlo, lo que me sorprendió bastante, porque yo ya sabía de otras ofertas de grandes editoriales que la leyenda del Real Madrid, había previamente desestimado. Que Paco fuera alguien con el que comparto muchas horas a la semana, mi amigo y muchas cosas más, no podía ser suficiente, porque yo sabía que él no quería una tirada masiva que edición tras edición diera la sensación de que habíamos hecho algo, con el único fin de ganar dinero. 

El planteamiento fue fácil. Una tirada pequeña, una venta cara a cara en la que interaccionar directamente con la gente, dedicando libros, fotos e ilusión. ¡Mucha Ilusión! ¿Beneficio? Si. El que quede después de ir y venir dejándose el tiempo en la carretera de evento en evento para conseguir una venta que retorne a muchos y enseñe a otros, ese reciente pasado del Real Madrid del que Buyo fue principal protagonista, y con el que poder volver a invertir en realizar una segunda edición para seguir generando buenos momentos. Y tengo muy claro que esos fueron los motivos por los que Paco dijo que se subía al barco que en esos momentos zarpaba hacia donde nadie sabía. 

Sierra Norte Digital iba a hacer el esfuerzo de invertir todo su capital en este proyecto y con el mejor portero que ha existido en este país dispuesto, solo faltaba buscar un autor. ¿A quién le iba a tocar? 

Y como he dicho al principio, después de poco más de medio año, muchas lecturas, reuniones y por que no decirlo, algunas censuras, un buen día de no hace mucho, acabé lo que después sería llevado a encuadernar para que con una de las mejores portadas que he visto en los últimos años, saliera a la calle la biografía de Don Francisco Buyo Sánchez. 

Es un libro muy curioso que cuenta lo que todos ya sabemos y alguna cosa más. Y ahí es donde vienen las sorpresas, porque después de unos pocos años al lado de Paco, le he transmitido mi cabreo por tener que enterarme de algunos detalles de su vida, a través de algo que yo mismo tenía que escribir y que de no ser así, jamás lo hubiera sabido.

Después de leer esta biografía, cambiaremos el concepto de muchas cosas que creíamos eran de una manera y no lo son. Momentos y decisiones que nuestro portero tomó a lo largo de su vida deportiva que son desconocidas para la mayoría y que nos dejarán pensando como habría sido la trayectoria de este gallego, con colores totalmente opuestos al blanco inmaculado que siempre representará.

Capítulo tras capítulo, Juanito, Turín, Luis Enrique, Tenerife o Clemente, son temas que a nadie dejarán indiferente y que tratados desde el más absoluto respeto, darán que hablar. 

Y sin más, se sube el telón y a partir de este momento a vuestra disposición queda mi primer trabajo que en forma de libro sale a la calle. 









domingo, 21 de mayo de 2017

Pedro Sánchez ¡ Hala Madrid !

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Dentro de unos minutos será el día de mi cumpleaños. Hace nada más y nada menos que cuarenta y nueve años que mi madre me trajo a este mundo, pero hoy tenemos cosas más importantes que celebrar.

Susana Díaz ha trasladado, entre lágrimas, su enhorabuena al Secretario General electo. Todos los listos, sabíamos que Pedro ganaba a este retaco de mujer, gorda y rechoncha, heredara de una época de corrupción de la que los andaluces tardarán muchos años en levantar cabeza.

Por otra parte, el Barça ha perdido La Liga y eso ha supuesto otra de las alegrías que junto con la anterior, me he llevado en el día de hoy a estar medianamente feliz. Que Pedro Sánchez sea el otra vez, nuevo jefe en Ferraz, me hace recordar esa calle, en donde hace unos años y más concretamente a la puerta del Platos Rotos,  pasé uno de los peores momentos de mi vida, que una vez superados, no empañan este otro.

Miro la televisión y veo gente de poco nivel intelectual, como Antonio Naranjo, que convertido en alguien que arrastra sus ilegibles opiniones por los platós, en lo que serán su últimas apariciones en los medios, como uno de tantos a los que el número uno de los socialistas sigue dando de comer.

Mi teléfono no deja de recibir enhorabuenas y aunque tengo que reconocer que la mayoría son por el tema político, vía guasap, sin dar la cara y equivocadas, me alegra saber de ese otro tipo de gentuza, que cree que todavía tengo algo que ver con algún tipo de poder o cúpula. Tengo que hacer constar que dada mi sensibilidad, ¡hay alguno al que todavía quiero y respeto!

Desde este texto y una vez hecha la introducción, tengo que decir que llegado este día, hace ya muchos años que el Partido Socialista y yo estamos muy distanciados. ¿Ideas? No. Más por las personas que se aglutinan en su entorno. Ahora y a raíz de esto, ¡Por Dios!  No hay que recordarme por este augurado triunfo de Sánchez, del que me alegro, pero con el que no tengo absolutamente nada que ver. ¡ No soy tan importante !

Transmitidas personalmente mis felicitaciones a Pedro y mi más sentido pésame a Susana Díaz, solo queda decir: ¡Hala Madrid! 


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lunes, 8 de mayo de 2017

La Mafia de Ferraz y El Arroz de Calasparra.

Sin tener ningún interés político, ni mucho menos poniéndome de acuerdo con las actuales modas, donde aseverar o simplemente decir algo relacionado con la actualidad que vivimos, depende de lo que en el ámbito económico nos pueda repercutir, tengo que ponerme totalmente de acuerdo con José Vélez, alcalde de Calasparra, cuando este compara a la actual gestora socialista con una organización criminal.

Y como él, soy capaz de asegurar que entre los actuales personajes que deambulan por Ferraz y que se posicionan en contra de Pedro Sánchez, existen muchos que se mueven bajo el desprecio a cualquier ideología y solo según los réditos que generen en el posicionamiento del momento.

¿Socialistas? Podría enumerar con nombres y apellidos, decenas y decenas de supuestos compañeros, unos de otros, que se han situado al lado de Pedro Sánchez, para más tarde ponérselo enfrente, arriba, abajo o donde haga falta para seguir formando parte del equipo que creen ostenta el poder.

El funcionamiento del partido socialista moderno, y hasta donde yo conozco, siempre ha sido así. Pedro Sánchez es precisamente al que menos se le puede exigir la desautorización pública de nadie. Sin ser en la actualidad, yo, sospechoso de pertenecer a ningún grupo o cuerda de ámbito político y una vez sabido por todos los que me importan, la verdadera razón por la que en cierto momento llegué a formar parte de los socialistas de Madrid y aunque nunca me he controlado en externalizar mis pensamientos, tengo que recalcar que lo vivido en esa organización y según dice el de Calasparra, más se gestiona por, efectivamente prácticas mafiosas que por cualquier otro motivo.

Díaz no tiene ninguna ideología y forma parte de la herencia que nos han dejado los más corruptos socialistas que han existido. Es Pedro Sánchez el que hoy tendría que ganar y de momento convertirse en el Secretario General y principal representante de la izquierda.

De no ser así, el partido que es todavía y hoy por hoy, necesario en este país, empezará su proceso de extinción y solo los radicales y retrógrados celebrarán esa pérdida. La cúpula del Partido Popular está esperando que esto se produzca, es decir... Todos estamos con Sánchez y además, me he puesto a su temporal disposición para ir en contra de el grupo mafioso al que se según el socialista murciano, se está enfrentando. 


lunes, 17 de abril de 2017

Ayuno Total - 40 Días

El pasado  12 de Abril, se cumplieron cuarenta días desde que empecé un proceso de ayuno radical. Tenía decidido llegar a la típica cuarentena y así lo hice. Transcurrido este tiempo, tengo que decir que he conseguido varias cosas. 


La primera de ellas ha sido emular a los grandes pensadores y médicos de la antigua Grecia, que ya por aquel entonces promovían los efectos terapéuticos del ayuno. Galeno, Sócrates, Platón, Hipócrates eran asiduos de este tipo de terápias, e incluso Pitágoras, exigía a sus estudiantes que ayunasen antes de entrar a sus clases.

Nuestros abuelos griegos, hacía del ayuno un arte de la medicina y sabían que a través de él se revitalizaba y rejuvenecía el cuerpo, a la vez que los beneficios mentales obtenidos no tenían parangón. Como curiosidad, hay que decir que los egipcios aplicaban el ayuno como remedio para la sífilis, que los espartanos entrenaban a sus hijos mediante ayunos o que los Persas solo comían una vez al día. Pero quizás fue Avicena, autor de más de trescientos libros el que más avanzó en este tema, prescribiendo ya por aquel entonces semanas de ayuno a sus pacientes. No somos pioneros en nada. 

Dicho esto, todo esta en los libros, tengo que confesar los beneficios obtenidos hasta el miércoles pasado. Empezando por mi peso, que bajó 21 kilos, con todo lo que eso significa, mi presión arterial se reguló a niveles máximos de 120/80 y la vitalidad que tenía después de pasar casi mil horas sin comer nada, era algo que no se podía explicar. Mentalmente, si bien estaba más lúcido y rápido de lo normal, tampoco me ha llamado excesivamente la atención ningún cambio, y en comparación con los 28 días que mantuve el ayuno el año pasado, no han existido mayores progresos. Creo que hay que ir más allá.

Ahora bien. ¿Qué ha pasado desde que empecé a comer? Pues todo ha sido negativo. La primera noche no dormí absolutamente nada y a la segunda empecé a sufrir esos sueños tan reales que había abandonado justo cuarenta días antes. En ese sentido no he vuelto a levantar cabeza y no se que será de mi estos días. Empezar a comer ha ido unido a un dolor de cabeza permanente, un nerviosismo y estrés que me hacía vulnerable a cualquier cosa y que me ha convertido hasta este momento en una mala compañía. El cansancio es permanente y no puedo apretar fuertemente la mano, pues no tengo fuerzas ni para eso. Y así podría enumerar otros cuantos problemas, incluida alguna patología que nunca he sufrido y que no entiendo que hace aquí. Por lo tanto, aquí se acaba esto y sin más, esta ha sido la experiencia de este año en relación al ayuno y su repercusión en nuestros cuerpos.

Para los incrédulos y demás lumbreras, decir que todos los problemas que tengo ahora se producen por comer y no, por efectos secundarios producidos por el ayuno. ¡Lo sé! No comer implica morirse de inanición, pero no en los plazos que nos cuentan o nos hacen creer. Y ni que decir tiene, que la próxima será mejor y más larga que esta. Un abrazo a todos y gracias por estar ahí.



lunes, 10 de abril de 2017

Trigesimoctavo Día

Después de cinco horas de pasar miedo, por fin me desperté esta mañana. Eran casi las siete y estaba contento porque toda esa realidad, no era tal. Solo había sido un sueño, el sueño de siempre. No entiendo como después de treinta y siete noches de no recibir la más mínima visita, las mismas que días de no comer absolutamente nada, hemos vuelto a las andadas.

Es posible que haya alcanzado parte del punto de conciencia al que quería llegar. Pero todo el sacrificio de este tiempo y tanto interés como he puesto en llegar hasta aquí, tenía como fin conseguir un arma suficientemente potente como para terminar con la guerra que mantengo conmigo mismo, tantas y tantas noches.

¿Qué ha salido mal? Quiero pensar que nada. Hoy es un día relativamente duro, debido a que esta noche me costará mucho cerrar los ojos y dormir y las horas que me quedan hasta saber si a eso de las tres de la mañana estaré solo o tendré que dar más explicaciones a estos históricos, se pasarán nada más que pensando en ese momento.

En algún momento he pensado que le puedo plantar cara a mi mente y salir airoso, pero de momento solo he aprendido una lección. Y es que solo puedo controlar la situación cuando estoy consciente, pero que todo eso que guardamos un poquito más allá, va a seguir decidiendo por sí mismo y que además, los casi cuarenta días de fortalecimiento mental y de entrenamiento para vencer mi miedo, no son suficientes.


Vendrá un trigesimonoveno, que dará paso al tiempo que Pitágoras y otros estuvieron sin comer y de momento e independientemente de los beneficios físicos, tanto empecinamiento y malos ratos, no han servido de absolutamente nada. En estos momentos solo quiero permanecer despierto y comer o no, es algo que me da exactamente igual. ¡Mal día!

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sábado, 8 de abril de 2017

Ayuno Total - Trigesimoseptimo Día

Después de 37 días o lo que es lo mismo, cuando queda poco para cumplir mil horas sin comer, el esfuerzo ha dejado paso a la costumbre. En estos momentos no hay una sensación de reto, porque cualquier cosa es posible. ¡Estoy aburrido!

¡Pero lo que es peor! Estoy desilusionado por la sencilla razón, de que lo que quería encontrar en este proceso, todavía no ha llegado y me pregunto sobre el tiempo que faltará para que, con la ventaja que en ese camino se obtiene del ayuno, llegue el momento de encontrarme conmigo mismo y responderme a unas cuantas preguntas que tengo pendientes y para eso necesito saber cosas, que en un estado normal son imposibles de recordar. ¡Sin preguntas!

Lo más difícil del mundo, 
es encontrarse a uno mismo.

 








jueves, 6 de abril de 2017

Ayuno Total - Trigesimocuarto Día

120/81 49💚 84,8 K - 6 horas 💤 19,10PM
En un par de horas se cumplen 34 días desde que decidí no comer. Quiero recordar que esta decisión esta basada en el conocimiento que tengo de otras experiencias y sobre todo de la mía propia, en la que conseguí hace poco más de un año, mantenerme sin ingerir alimentos durante 28 días.
De todo el proceso, es este el momento en que mejor me encuentro y si no fuera, vuelvo a repetir, por la lesión medular que me somete a una seria inmovilidad que supero con dolor, que a su vez trato con oxicodona, estaría más contento que un gnomo cuando corretea por el bosque. ¿Por qué los gnomos andan tan contentos por el bosque? Es un mal chiste. 
La tensión arterial lleva cuatro días situada en 120/80, lo que es un éxito después de exactamente 49 días sin el tratamiento que debería de llevar. He perdido 19,2 kilos desde que empecé a bajar peso y tengo que decir que lo que iba a ser un efecto secundario, espero que se convierta en otro de los importantes beneficios que estoy consiguiendo. 
Tengo una exagerada tranquilidad y quitando un tema personal que me tiene bastante agobiado, los demás aspectos de la vida, se ven de una manera muy diferente. Pero me gusta comer y ese disfrute que me estoy negando, se compensa con otras cosas. Cada día que pasa se supera un poco más el reto al que me estoy sometiendo y eso hace que la hipófisis segregue las endorfinas suficientes para compensar la satisfacción culinaria con creces. Por tanto mi sistema nervioso esta muy contento y relajado, lo que hace que mi metabolismo se ralentice y experimente buenas sensaciones.
¿Quiero comer? Si. Y es curioso que cuando mejor estoy es cuando más ganas tengo de comer y menos me preocupe el hacerlo. Sigo cogiendo fuerza y por norma general duermo sin ningún problema, aunque todavía me encuentro mentes incrédulas que creo piensan que soy un mentiroso y como me han llegado a decir, como a escondidas.
Cada vez estoy más de acuerdo con Van Dyke, en esa imbecilidad que se le atribuye en relación a pensar en la felicidad como un sensación que nos llega de lo que somos y no de lo que tenemos. Yo sigo queriendo tener mucho dinero, pero eso no se soluciona dejando de comer.
Si hay algo que en estos momentos tengo es tiempo, así que imagino que mañana celebraremos las 5 semanas juntos otra vez. Un abrazo a todos. 




domingo, 2 de abril de 2017

Ayuno Total - Trigésimo Día

Han pasado ya 30 días de una batalla que tengo perdida de antemano, por la sencilla razón de que ya no hay plazos que superar y eso quiere decir que en cualquier momento volveré a la alimentación normal. Tengo muy presente la cena del día 3 de Marzo. Sabía que desde ese momento en mucho tiempo, no iba a volver a comer nada. Ya han transcurrido 720 horas desde aquellos filetes de pavo a la plancha con ensalada y después de todo un mes, me siento bastante satisfecho.

Podría parecer que las personas que decidimos pasar por este tipo de experiencias, somos unos locos que sin dos dedos de frente, ponemos en peligro nuestra salud. También he sentido que a mi alrededor piensan que estoy un reto, que más que personal, es una especie de demostración de fuerza de cara a los demás. Y quiero dejar claro, hoy después de 30 días en los que no he ingerido ningún alimento, que este proceso no podría ser posible si no hubiera una razón lo suficientemente importante como para enfrentarnos a nuestro propio motor de vida, que es nuestra mente.


Un mes es un periodo de tiempo en el que suceden muchas cosas. Hay ratos en los que nuestro estado anímico es fenomenal y todo se nos pone de cara, pero por el contrario también existen momentos o situaciones desagradables, que nos sacan el carácter y nos hacen fumar, si somos fumadores o comer, si esa es nuestra vía de escape. No es fácil conseguir ser determinante en la decisión tomada, cuando esta pasa por no comer absolutamente nada y puedo garantizar que en este mes ha habido ratos de todos los colores. El tiempo ha pasado, pero no ha sido fácil.

No estamos preparados para asistir a este tipo de procesos, ni siquiera como meros espectadores. Me gusta comer y beber como al que más, pero hay un instante en el que el ser humano necesita dejar ciertos placeres de la vida, para autolimentarse desde el control de su propia mente. 

Es mentira que la cabeza nos controla. Nos cuesta dejar de fumar, nos es totalmente imposible dejar de comer, el sexo, el poder, el dinero y tantas cosas con las que hemos ido aprendiendo a saber que es lo que queremos, son los libros sobre los que hemos aprendido. Nuestro cerebro funciona por recuerdos de vivencias y es de esta manera por la que solo lo gratificante resulta, valga la redundancia, grato para nosotros. Lo que quiero decir, es que nuestro cerebro ha aprendido de nosotros mismos y somos solamente nosotros los que podemos seguir educándole para conseguir cualquier cosa que se nos ocurra. 

Dejar de comer un mes es mucho más duro que dejar de fumar o que desengancharse de cualquier tipo de sustancia. Esto es así por la sencilla razón de que no necesitamos nicotina para vivir, pero hemos aprendido que si no comemos nuestro cuerpo se morirá. Y por mucho que cualquier adicto al tabaco piense, que lo suyo es lo peor, ya digo yo que no. ¡ Todo es un problema mental !

He pasado un mes complicado. Pero no me refiero a las dificultades obvias que genera el no comer, tanto en el ámbito físico o de simple aburrimiento y aislamiento social. En este caso quiero hacer mención a las personas que me han rodeado, sobre todo a aquellas que dicen que te quieren. Ellas son en muchos casos las, bien entendido, culpables de que en por momentos haya pensado en decidir comer. Es comprensible, ya que el ser humano no entiende más allá de lo que ha aprendido y es por este motivo por el que desde el día tres, siete, doce, quince, veinte y hasta hoy, todos y cada uno de ellos he escuchado la misma frase: Yo creo que ya es suficiente y debes de empezar a comer. Pero ahora me toca a mí: ¿Era suficiente el día tres? ¿El doce? ¿Había que comer a las tres semanas? ¿Por qué hoy me seguís diciendo lo mismo? Tenemos que defender nuestra libertad y la de los demás. Y claro que tenemos que cuidar de todas y cada una de las personas que queremos. Pero hay veces que no sabemos hacerlo y andamos perdidos, haciendo el ridículo y dando bandazos sin saber que es lo mejor para la persona que tenemos enfrente. Y no me refiero ni mucho menos a mi pareja, porque ella me conoce y sabe que nunca haré una cosa sin que tenga un motivo para ello, teniendo que decir que me ha ayudado desde el primer día, desde la tranquilidad y sabiendo que consigo lo que me propongo. ¡Eres inteligente!

Pero quiero dar un tirón de orejas a todos mis amigos, que desde el puro y absoluto desconocimiento de que es lo que yo quiero, y sin saber los beneficios que estoy obteniendo, tanto se han preocupado por mí. Pero es complicado conocerme y saber como funciona mi mente y más difícil todavía sería conocer mi pasado, para después entender lo malo y lo bueno que he podido hacer en esta vida. ¿De verdad creéis que me voy a dejar morir por inanición? Las cosas son mucho más complicadas. De cualquier manera, os quiero mucho a todos y os doy las gracias de todo corazón, porque aunque fuera mentira también os lo ibais a creer.

También me quiero acordar de mi hermano Federico. Alguien que entendió desde el minuto uno lo que teníamos entre manos y se ha pasado este mes apoyando esta situación y dándome ánimos, los necesitara o no. ¡ Eres de lo mejor que me ha pasado en la vida !

Y para terminar, solamente decir que voy a seguir sin comer. ¿Cuánto aguantaré? Ni yo ni nadie, tiene la menor idea, así que no lo intentéis más porque desde el más absoluto cariño que os tengo, no servirá de nada. Es posible que mañana sea el primer día o también es posible que no.

Tenemos que levantar la vista. Así nos daremos cuenta que no estamos en el punto más alto.





viernes, 31 de marzo de 2017

Ayuno Total - Vigesimoctavo Día

89/71 49💚 85,6 K - 9 horas 💤 11,05 PM

Comemos por aburrimiento, pero no comer resulta demasiado aburrido para todos. 

A esta hora ya ha transcurrido el mismo tiempo que aguanté el año pasado. Se han cumplido 28 días completos sin ingerir ni un solo gramo de alimento sólido. Y a mi lado sigue desfilando comida en cualquiera de sus estados. 🙈

El día de hoy ha sido muy tranquilo y comparado con los dos anteriores, la ansiedad se podría decir que prácticamente no ha existido. En este momento todo lo que viene será nuevo para mí, pues no había alcanzado anteriormente el vigesimonoveno día de ayuno, del que en estos momentos llevo disfrutadas más de dos horas.

En relación a la salud, ha surgido lo que podría ser un problema. La presión arterial se ha situado en valores que por los leves mareos que he estado padeciendo, podrían ser ligeramente bajos. Pero por lo demás todo va de cine, a excepción de que no puedo prescindir de la oxicodona, ya que parece que los más de 18 kilos perdidos desde máximos, no son suficiente para que mejore la lesión de espalda. Tengo fuerza y mentalmente estoy pletórico, duermo bien y la bajada de peso es muy importante. 

Se presenta un fin de semana, en el que entiendo no debería haber ningún problema y de ser así, llegaré al lunes, donde el trigesimoprimer día será una realidad. 


miércoles, 29 de marzo de 2017

Ayuno Total. Vigesimoseptimo Día

121/84 66 💚 86,4 K - 8 horas 💤 8,20 AM

Resultado de imagen de comida en la basura

A poco más de 24 horas para igualar los 28 días del ayuno pasado, me he levantado muy temprano después de dormir bien. Estoy con una resaca mental tremenda y con un estado de bienestar que supera con creces a las sensaciones anteriores. Ayer hubo un click en mi cabeza que me lo hizo pasar mal, hasta el punto de que por unos instantes no hubiese sido de extrañar que hubiera empezado a comer o al menos hubiera tratado de buscar alguna solución momentánea. Un tercio de litro de agua del tirón, fue la solución que determiné, justo antes de meterme en la cama cuando no eran más de las diez y media de la noche. 

Fue el peor momento de todos los que he pasado en este proceso y además, coincide con el que sufrí el año pasado en estos mismos momentos y que en 48 horas me hizo perder la guerra antes de cumplir los 30 días, que en ese momento eran el objetivo a cumplir. Faltando solo dos, no fui capaz de aguantar.

Haber superado la tarde/noche de ayer y seguir con la mente fuerte, es haber dado un paso de gigante y tener muy claro que esta vez, voy a conseguir llegar a ese mínimo de cuarenta jornadas sin comer que me he puesto como el reto mínimo a conseguir.

Son casi 18 kilos desde los 104 que había pesado seis días antes de empezar el ayuno. La tensión está en límites normales, por supuesto que no hay ningún síntoma de alergias puesto que ya el año pasado, el asma que se me diagnostico con 30 años desapareció y espero que perdiendo más peso, la lesión de columna deje de amargarme la vida. La oxicodona es la única medicación que tomo a diario, puesto que a estas edades el sufrimiento está mal visto.