El milagro alemán, el engaño alemán y toda la vida igual.
Las políticas de la derecha son lo que son. Sigo pensando como he expresado en muchos foros o mismamente en diferentes entradas de este blog, que no comprendo como existen territorios que históricamente han sido literalmente "demolidos" por pensamientos basados en la agresión y que hoy, lejos de aprender y evolucionar, tenemos una Europa de derechas que lo poco que tiene bueno, son curiosamente, las políticas de izquierdas.
Con la derecha y ante cualquier definición nos encontramos con que todos los movimientos van destinados a beneficiar al poder económico y curiosamente lo que hoy me lleva al ordenador es que con esta gente, las mujeres siempre pierden.. Parecería que según estos modernos gobiernos que representan a los pueblos, la clase social femenina fuera de segunda categoría. Me pregunto hasta cuando con nuestros votos vamos a consentir esta aberración.
Desde Berlín nos llegan datos. Datos estremecedores que hablan de engaños que se multiplican y esconden la realidad detrás de los titulares a los que nos acostumbran.
El gobierno alemán siempre ha conseguido y en cualquier momento de la historia tener de cómplice al mismo pueblo, sobre todo en sus clases altas. La total sociedad alemana, fue "consentidora de un holocausto" que con su cooperación o silencio habilitaba día tras día.
Hoy existen muchas diferencias con aquellos años pero sin tratar de hacer fácil demagogia y entendiendo el factor tiempo, me pregunto si la explotación actual de ciertos sectores del pueblo alemán difieren mucho de las políticas del nazismo.
Joan Rosell, empresario del juguete venido a más, hombre educado entre curas que con mucho dinero y cara de amargado afirma que cualquier política es válida para reducir el paro, es normal que este de acuerdo con los "minijobs" y no comprenda o si comprenda pero no le importe el problema de pobreza absoluta que genera en el futuro, añadida a la precariedad del mismo empleo.
Pero lo que no es normal, es el como y porque los ciudadanos de a pie hemos sido capaces de habilitar a la derecha en casi todo el territorio europeo para dejarlos que nos hayan creado mucha más desigualdad, mucha más diferencia entre mujeres y hombres y cada vez más poder para el poderoso frente al débil.
